Mi corazón remontaba Tristezas de los caminos, Y lo maldije al destino Que tantas penas me daba. Yo via cantar a mi modo después que haiga churrasquiao. Sin estar fijo en un lao A toda labor le hacía, Y ansí sucedió que un día Que andaba de benteveo Me topé con un arreo Que dende Salta venía. El estanciero presume De gauchismo y arrogancia. Si he pasao lo que he pasao Quiero servir de advertencia.

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Vendí mis lindas alforjas. Yo soy del norte y del sur, Del llno y del litoral; Y nadie lo tome a mal Si hay mil gramos en el kilo. No es que no ame su trova Ni que desprecee su canto. La cosas estaba en pensar Que al pulsar el instrumento, Hay que dar con sentimiento Toda la fuerza campera. Yo he caminao por el mundo He cruzao tierras y mares, Sin fronteras que me pare Y en cualesquiera guarida, Yo he cantao, tierra querida Tus dichas y tus pesares. Otra vez fui panadero y hachero en un quebrachal; he cargao bloques de sal y también he pelao cañas, y un puñado de otras hazañas pa’ mi perseguidp o pa’ mi mal.

atahualpa yupanqui el payador perseguido

Hombres grandes y muchachos Como malditos en vida, Esclavos de la bebida Se la pasaban borrachos. Y son pa’ mi los agravios que le hagan al paisanaje. Ha sido largo el rodar de yupanqqui saqué la alvertencia.

Buscando de desasnarme fui pinche de escribanía; la letra chiquita hacía pa’ no malgastar sellao, y era también apretao el sueldo que recibía. Me apreto contra los yuyos Y así lo aguanto al pampero.

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Yo soy del norte y del sur, Del llno y del litoral; Y nadie lo tome a mal Si hay mil gramos en el kilo. Menos mal que llevo adentro lo ypanqui la tierra me dio.

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Y mientras siga esta guerra de injusticias para mí, Yo he de pensar desde allí Canciones para mi tierra. Cosas de la juventud Yo canto, por ser antiguos Cantos que ya son eternos; Y hasta parecen modernos Por lo que en ellos vichamos.

El Payador Perseguido – Atahualpa Yupanqui – VAGALUME

Pero aquel que es compadrito Paga pa’ hacerse nombrar. Excluir playlist Cancelar Guardar. Se agarran a puñetazos Igual que en cualesquier parte; Pero es una cencia pedseguido Usar los modos del pago.

Igual me pasaba a mí en aquellos tiempos idos; joven, fuerte, presumido, y cuando se acabó el queso, volví en un triste regreso poblada l’alma de olvidos. Se pueden perder mil trovas Ande se canten quereres, Versos de dichas, placeres, Carreras y diversiones; Suspiros de corazones Y líricos padeceres. Con el canto nos tapamos para entibiar los inviernos Otra vez fui panadero Y hachero en un quebrachal; He cargao bloques de sal Y también he pelao cañas, Y un puñado de otras hazañas Pa’ mi bien o pa’ mi mal.

Eso lo llevo en la sangre Dende mi tatarabuelo.

El payador perseguido [o Coplas del payador perseguido] (Atahualpa Yupanqui)

Como buen rancho paisano Nunca faltó una encordada, de ésas que parecen nada Pero que son sonadoras. Pero nadie larga afuera Si no tiene nada adentro Cada cual tenía un cantar o copla de anochecida. Los piones formaban versos Con sus antiguos dolores.

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Cuando sentí una alegría; cuando el dolor me golpió; cuando perseguivo duda mordió mi corazón de paisano, desde el fondo de los llanos vino un canto y me curó Debe trazar bien su melga Quien se tenga por cantor, Porque sólo el impostor Se acomoda en toda huella. Teléfono móvil Android iPhone Windows Phone.

Pa que cambiaran las cosas busqué rumbo y me perdí; al tiempo, cuenta me dí y agarré por buen camino. Cuando yo aprendí a cantar armaba con pocos rollos.

El Payador Perseguido

Siempre recuerdo los tiempos en que iedras o pasé, los cerros que atravesé buscando lo que no hallaba, y persefuido a veces me quedaba por esos campos de a pie. Tal vez fuera la guitarra. Es una pena, cuñao, Que a veces por una tuna Se nublen noches de luna Y cielitos estrellaos.

Porque supe bien como es La vida de los paisanos. Canté de manera llana Ciertas cosas de la vida.

Por eso el hombre al cantar con emoción verdadera, echa su pena p’ajuera pa que la lleven los vientos, y ansí, siquiera un momento se alivia su embichadera. Cuarenta sabían pagar Por cada piedra pulida, Y era a seis pesos vendidas En eso del negociar. El cantor debe ser libre Pa desarrollar su cencia.

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